Seminario de título 2017

“Los filósofos y la ciudad”

Profesor Guía: Carlos Casanova P.

Hipótesis del Seminario:

Si nos atenemos a la premisa –sostenida por Massimo Cacciari– de que no existe la Ciudad, sino que existen diversas y diferenciadas formas de vida urbana, y si por otra parte nos guiamos por la tesis de Leo Strauss de que la esfera de reflexión filosófica es la ciudad (al punto que “sin ciudades no hay filósofos”), entonces podemos llegar a sostener que las transformaciones de las formas de vida urbana conllevan una transformación de la “gramática filosófica” (Boris Groys) y de la relación de la filosofía con la ciudad. Surgen a partir de aquí una serie de preguntas: ¿Se piensa en la misma lengua filosófica cuando se pasa, por ejemplo, de la palabra griega polis al término latino civitas? ¿En qué medida la traducción de un término a otro condiciona la manera en que el filósofo piensa su relación con la filosofía y la relación de ésta con la ciudad? La diferencia –afirma Cacciari– entre ambos idiomas (el griego y el latín) atañe al origen de la ciudad y constituye una diferencia esencial. Se plantea el problema, en consecuencia, de qué manera afecta esta “diferencia esencial” –si es que afecta– al modo en que se articulan la forma de vida urbana y el pensamiento filosófico.

En primer lugar, es evidente que la ciudad es la esfera de nacimiento de la dialéctica filosófica. La filosofía es esencialmente urbana. Sin embargo, en segundo lugar, la urbe no sólo es el espacio en que circula y habita el filósofo, y en el que se asienta académicamente la filosofía: es igualmente, y más de fondo, el espacio en relación al cual (y no sólo en el cual) el filósofo piensa y con el cual –en la esfera autónoma del pensamiento– disputa un lugar de garantía de la justa distancia. Este lugar, como sabemos, ha sido tradicionalmente el de la verdad. Desde Platón en adelante, por tanto, la cuestión política que plantea la filosofía es la de qué tipo de ciudad es la mejor para la investigación resguardada, y no externamente amenazada o vulnerada, de la verdad. En tal sentido, la fundación platónica de la Academia representa la creación de una esfera de inmunidad respecto al espacio heterónomo de las opiniones encontradas y divergentes de la polis, y ante todo frente a la violencia que estas opiniones encierran y que no sólo amenazan a la verdad sino también a la propia supervivencia de la ciudad. Academia filosófica y Ciudad, desde ese momento, mantendrán una relación de doble distancia y a su vez de sana complementariedad. Así pues, la relación de la filosofía con la polis la hallamos condensada en un pasaje de la República, donde Platón pregunta: “De qué modo una ciudad ha de tratar a la filosofía para no perecer; pues todas las cosas grandes son arriesgadas, y las hermosas realmente difíciles, como se dice” (497d). Por consiguiente, la tarea de pensar el mejor régimen de gobierno posible se condice con la tarea de pensar la mejor relación posible de la ciudad con la filosofía.

Ahora bien, el modelo socrático, por así decir, no es el único posible. Diógenes el Quínico o Aristófanes el Cómico son dos importantes contrafiguras de la dialéctica socrática, que nos permiten pensar otro modo de la relación de la verdad con la ciudad; la que tendrá (como mostró Sloterdijk) una fuerte influencia en la filosofía y el arte modernos. Diógenes es el primero, antes del cosmopolitismo ilustrado, en autoproclamarse como “ciudadano del mundo”, rompiendo así con la autoctonía como valor fundamental de la ciudad ateniense (Nicole Leroux). Y representó dentro de la ciudad otra forma de distanciamiento (fundamentalmente sarcástico y pantomímico) con las maneras de vida socializada. Una vida solitaria que no es la teórica. Una forma de contemplación desde abajo distinta a la mirada eidética ascendente. Sócrates y Diógenes el Perro representan dos figuras opuestas de la relación pensante con el ágora.

La reflexión en torno al lazo que une al filósofo con la ciudad abre todo un campo de investigación, que puede ser abordado desde diversos puntos de vista y a través de problemáticas distintas. Por ejemplo, el punto de vista del carácter esencialmente “geopolítico” de la filosofía desde que ésta nace en un territorio determinado (Deleuze-Guattari); o el punto de vista de la relación filosofía y política y de la teoría del Estado como nuevo pensamiento de la civitas (Hobbes); o el punto de vista de la crisis de las formas tradicionales de la distancia entre academia y urbe, que afecta a la filosofía por efecto de un descentramiento del discurso de la verdad (con el surgimiento en el espacio de las urbes industrializadas de las ciencias sociales y ciencias humanas); o bien el punto de vista del pensamiento del espacio y de la vida cotidiana como lugar de alienación (Heidegger-Lefebvre). Al seguir, por ejemplo, a Jean-Luc Nancy cuando sostiene que “la ciudad no siempre fue, no siempre será, tal vez ya no sea”, es inevitable preguntar si acaso el fin de la ciudad no es también el fin de la filosofía, o si el estallido de la imagen de la ciudad que ahora vemos “a lo lejos” no es esencial al “olvido de la filosofía” y a la “retirada de lo político”. Qué resta de la filosofía ahí donde la ciudad se ha transformado en “ciudad biopolítica” (Cavalletti) y el espacio nómico se ha convertido en espacio de excepción donde vida y ley se indistinguen (Agamben). ¿Es pensable hoy la “distancia crítica” como garantía de la autonomía del pensamiento? O bien, ¿cuáles son las posibilidades de la política ahí donde lo privado ha invadido lo público, haciendo estallar la frontera que separaba ambas esferas (Arendt)?. Son todas cuestiones que pueden ser objeto de investigación en la perspectiva del problema general de la relación de los filósofos y la ciudad.

 Descripción:

El Seminario está orientado a estudiantes egresados de la carrera de Pedagogía en Filosofía de la UMCE que deseen titularse con una investigación colectiva durante un año en torno a la problemática propuesta “Los filósofos y la ciudad”. Los estudiantes podrán optar individualmente por temáticas y puntos de vista diversos desde los cuales abordar dicha problemática general. Cada aporte individual de esta investigación constituirá un capítulo del trabajo de tesis.

 Objetivos:

-Entregar las herramientas metodológicas y conceptuales para el desarrollo de la investigación.

-Realizar trabajo de tutoría en el desenvolvimiento individual y colectivo de la investigación de tesis.

-Realizar un trabajo de discusión conjunta del material bibliográfico propuesto por los estudiantes y organizarlo en vista a la investigación general.

-Lograr una articulación del trabajo individual y colectivo con el fin de obtener como producto final la realización de una tesis que abarque en distintos capítulos la problemática general propuesta por el Seminario.

 Bibliografía básica:

-Arendt, H. (2003): “La esfera pública y la privada”, en La condición humana, Buenos Aires, Paidós.

-Cacciari, M. (2010): La ciudad, Barcelona, Gustavo Gil.

-Cavalletti, A. (2010): Mitología de la seguridad. La ciudad biopolítica, Buenos Aires, Adriana Hidalgo.

-Deleuze, G. & Guattari, F. (1994): “Geofilosofía”, en ¿Qué es la filosofía?, Barcelona, Anagrama.

-Loraux, N. (2010): La ciudad dividida. El olvido en la memoria de Atenas, Buenos Aires, Katz.

-Loraux, N. (2008): La Guerra Civil en Atenas, Buenos Aires, Katz.

-Nancy, J-L. (2013): La ciudad a lo lejos, Buenos Aires, Manantial.

-Strauss, L. (2006): La ciudad y el hombre, Buenos Aires, Katz.

-Lefebvre, H. (2013): La producción del espacio, Madrid, Capitán Swing.

-Vernant, J-P. (2013): “La organización del espacio”, en Mito y pensamiento en la Antigua Grecia, Barcelona, Ariel.

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